Universidad de Zaragoza CSIC
El investigador del ICMA Carlos Sánchez Somolinos, premio 2017 de la Real Academia de Ciencias de Zaragoza en la sección de Físicas
Publication Date:  30/11/2017

El investigador del ICMA (Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón, mixto entre el Consejo Superior de Investigaciones Científicas CSIC y la Universidad de Zaragoza) Carlos Sánchez Somolinos ha sido galardonado con el premio de investigación de la Real Academia de Ciencias de Zaragoza 2017 en la sección  de Ciencias Físicas. La entrega del galardón se llevará  cabo en un acto que tendrá lugar hoy jueves 30 de noviembre a las 19:00 horas en la Sala de Grados de la Facultad de Ciencias del Campus de la Plaza de San Francisco.

 

Carlos Sánchez Somolinos es licenciado en Físicas (Premio Extraordinario de Licenciatura) por la Universidad de Zaragoza (1997). Se doctoró en Ciencias (especialidad de Física) por la Universidad de Zaragoza (2001) bajo la dirección de Rafael Alcalá, con un trabajo experimental sobre el estudio del procesado y las propiedades ópticas de polímeros en forma de película delgada, tesis por la que recibió el Premio Extraordinario de Doctorado. Se incorporó al grupo de los profesores Kees Bastiaansen y Dick Broer en la Universidad Tecnológica de Eindhoven (Países Bajos) entre 2002 y 2004, trabajando en el procesado con luz de fotopolímeros para aplicaciones en pantallas de cristal líquido (LCDs) en estrecha colaboración con científicos de Philips y DSM. Se incorporó al ICMA en 2004 como investigador postdoctoral en el marco del programa I3P (CSIC) y más tarde (2006) como investigador Ramón y Cajal. En la actualidad es científico titular (desde 2009) del CSIC y vicedirector (desde 2011) en el ICMA.

 

Carlos Sánchez es coautor de más de 70 publicaciones y coinventor en 14 patentes, buena parte de ellas con titularidad de empresa. Sus objetivos científicos actuales se centran en el desarrollo de materiales con propiedades mejoradas y en su estructuración mediante el uso de técnicas de manufacturación avanzadas en la búsqueda de superficies y sistemas funcionales de interés en las áreas de la óptica, la biomedicina y la robótica blanda.

Esta investigación tiene aplicación en la fabricación de displays y sistemas de iluminación con prestaciones mejoradas, en el diseño de proyectores de pequeño tamaño –como los que se usan en las gafas dotadas de esta tecnología- o en el desarrollo de actuadores mecánicos blandos caracterizados por su flexibilidad y adaptabilidad y por lo tanto mucho más adecuados para implementar funciones robóticas con potencial uso en intervenciones quirúrgicas mínimamente invasivas en pacientes.

 

Con un enfoque mucho más tecnológico ha emprendido recientemente líneas de investigación en la funcionalización de superficies para arquitectura sostenible (Proyecto FP7, Brightwall) y para la industria del electrodoméstico en directa colaboración con BSH. La impresión 3D y 4D (impresión 3D sobre materiales que responden a estímulos externos como luz o temperatura, lo que les hace indicados para un amplio abanico de funciones) es otro de sus campos de especialización.

 

Con antecedentes que se remontan al año 1922, la Real Academia de Ciencias de Zaragoza viene entregando ininterrumpidamente sus premios desde 1997, en cuatro categorías correspondientes a las secciones de Ciencias Exactas, Físicas, Químicas y Naturales. Cada año se entregan dos, y en 2017 son el mencionado de Físicas y el de Exactas, que ha correspondido al profesor ayudante doctor en el Departamento de Matemáticas de la Universidad de Zaragoza David Alonso Gutiérrez. Se trata de premios a la trayectoria científica que se conceden a investigadores de prestigio que no estén al fin de su carrera. Cuando son propuestos por alguna sección de la Academia, elaboran un trabajo que presentan en sesión pública y se incluye posteriormente en la revista de la entidad.